Robledillo & Herrera AbogadosPrimera consulta gratuita
C/ Torre de Machuca 4, local 1, Zaidín · 18007
Actúa en Granada
Date de alta en el directorio
Cuándo el positivo deja de ser multa, qué te juegas con el carné y con los antecedentes. Abajo están los que trabajan casos de alcoholemia en la provincia.
Elige tu población
Cada población tiene su propia página, con los despachos penales que trabajan allí.
Guía práctica · Positivo en alcoholemia en Granada
Si acabas de dar positivo en un control y buscas un abogado de alcoholemia en Granada, el reloj ya está corriendo. En este tipo de asuntos el procedimiento va rápido de verdad: entre la retirada del carné y la citación del juzgado pueden pasar pocos días. Y la decisión que tomes en esos días (conformar o no, con qué pena, en qué condiciones) te va a marcar los próximos dos, tres o cuatro años.
Lo primero que conviene entender: el susto no es la multa. El susto es lo que viene detrás.
No toda alcoholemia es delito penal. Por debajo de ciertas tasas es sanción administrativa: dinero y puntos. El problema empieza cuando el etilómetro marca más de 0,60 mg/l en aire espirado (o 1,2 g/l en sangre). Ahí entras de lleno en el Código Penal, artículo 379. Con ese nivel no hace falta que hayas hecho nada raro conduciendo: la ley entiende que el peligro existe por el simple hecho de llevar el coche con esa tasa.
Hay una segunda vía: tasas por debajo de ese umbral pero con síntomas claros (zigzagueo, accidente, estado físico evidente). También puede ser delito, aunque ahí la defensa tiene más margen porque ya no basta con el papel del etilómetro, hay que probar la influencia.
Y luego está el caso que la gente no ve venir: negarse a soplar. El artículo 383 castiga la negativa con penas superiores a la propia alcoholemia. Quien cree que no soplar le salva, suele acabar peor.
La mayoría de controles en la zona de Granada caen en los puntos de siempre: salida de la A-44 hacia la Costa, Circunvalación, accesos a Armilla, Maracena o los pueblos del Cinturón tras una noche de ocio, y la N-432 hacia Córdoba. De ahí, comisaría de Plaza de los Campos o La Palmita, o el cuartel de la Guardia Civil del municipio si es fuera de capital.
El atestado se remite a la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Granada, en la Caleta (Avenida del Sur). En la práctica, los lunes y los martes suele haber tanda de alcoholemias acumuladas del fin de semana. Si el asunto cae en Motril, Baza, Guadix, Loja o Almuñécar, lo lleva la sección del partido judicial correspondiente, con algo menos de saturación pero los mismos plazos.
Te van a citar a juicio rápido. Eso significa que, en pocos días, tienes que decidir con el atestado delante si conformas o vas a juicio. No se puede improvisar. Y menos si vas sin abogado: los juicios rápidos en la Caleta, sin defensa técnica, se cierran como se cierran.
La pena del 379 combina multa, trabajos en beneficio de la comunidad y, en algunos casos, prisión (casi siempre suspendida si no hay antecedentes). Pero lo que de verdad duele es la privación del permiso de conducir, que es obligatoria y va de uno a cuatro años. Para un transportista, un comercial, un sanitario con guardias en pueblos de la provincia o alguien que vive en la costa y trabaja en capital, esa condena no es una multa: es quedarse sin medio de vida.
Y hay un segundo coste que mucha gente descubre tarde: los antecedentes penales. Quedan ahí durante años. Bloquean oposiciones, permisos de armas, renovaciones profesionales y trámites que ni te planteabas en el momento del control. Una conformidad firmada a ciegas el martes por la mañana te puede cerrar puertas hasta 2030.
Esto es lo que vemos una y otra vez en la Caleta:
Un etilómetro no es infalible. Exigen revisión anual, dos mediciones separadas por al menos diez minutos, condiciones ambientales adecuadas. Cuando algo de eso falla (y falla más de lo que la gente cree), la defensa se abre. Pero esa batalla solo la puede dar alguien que haya visto muchos atestados de tráfico de Granada y sepa exactamente qué mirar.
Un despacho que lleva este tipo de asuntos en Granada sabe qué juez lleva la sección esa semana, cómo se plantean las conformidades en el Tribunal de Instancia, dónde hay margen para negociar trabajos en beneficio de la comunidad en lugar de multa, y cuándo el atestado tiene un punto débil que merece pelearse. No es lo mismo que te lleve el asunto un abogado que va a la Caleta todas las semanas que uno que te atiende por videollamada desde Madrid.
Justo debajo aparecen los penalistas del directorio que llevan alcoholemias y delitos contra la seguridad vial en Granada capital y los partidos judiciales de Motril, Baza, Guadix, Loja y Almuñécar. Puedes comparar trayectoria, áreas de actuación y contactar directamente con el que mejor encaje con tu caso. Antes de firmar cualquier conformidad, merece la pena escuchar una opinión técnica.
15 de 36 despachos
C/ Torre de Machuca 4, local 1, Zaidín · 18007
Actúa en Granada
Dentro del Derecho Penal
¿No era exactamente esto? También puede volver a Penal
Positivo en alcoholemia
Supone aceptar los hechos y la pena solicitada, con lo que el juicio no llega a celebrarse y la sentencia se dicta en ese mismo acto. A cambio, en las diligencias urgentes con conformidad ante el juzgado de guardia la pena se reduce en un tercio. Es una condena a todos los efectos y, una vez dictada, el margen para recurrirla es muy estrecho.
Cuando termina el tiempo de privación fijado en la sentencia, pero no de forma automática. Si la condena fue de dos años o menos, hay que acreditar haber superado con aprovechamiento un curso de reeducación y sensibilización vial. Si superó los dos años, el permiso pierde su vigencia y, además del curso, debe superarse una prueba de control de conocimientos.
Sí, y es más frecuente de lo que se cree. El organismo elimina el alcohol despacio y de forma bastante constante, así que tras una noche de consumo intenso puede quedar tasa suficiente varias horas después, ya sin sensación de embriaguez. Lo que se valora es la tasa medida en ese momento y, en su caso, los signos de influencia apreciados.
El asunto se complica, porque a la conducción bajo los efectos del alcohol pueden sumarse unas lesiones imprudentes. Cuando ambas infracciones concurren, la ley ordena apreciar solo la más gravemente penada, imponer la pena en su mitad superior y condenar al resarcimiento del daño. La aseguradora responde ante el perjudicado y después puede reclamar lo pagado al conductor.
Cuéntanos tu caso y te contactarán abogados del directorio que puedan atenderlo.